No todos los permisos de trabajo en Estados Unidos son iguales. Existen diversas categorías de autorización laboral, cada una con requisitos, duración y beneficios diferentes. Conocer las opciones disponibles es fundamental para quienes desean trabajar de forma legal en el país, ya sea de manera temporal o permanente.
A menudo, los migrantes se enfocan únicamente en el permiso de trabajo derivado de un proceso de asilo o ajuste de estatus, sin saber que existen múltiples vías para obtener una autorización de empleo según su situación migratoria. En este artículo te explicamos los principales tipos de permisos laborales vigentes en Estados Unidos y las condiciones que los distinguen.
1. Permiso de trabajo derivado de una visa temporal
Muchas visas no otorgan permiso laboral de forma directa, pero existen categorías que sí lo permiten bajo ciertas condiciones. Entre las más comunes se encuentran:
Visa H-1B: destinada a profesionales calificados contratados por empresas estadounidenses. Permite trabajar legalmente por un período inicial de tres años, renovable.
Visa L-1: para empleados transferidos dentro de la misma compañía desde una sede extranjera hacia una oficina en EE. UU.
Visa O-1: diseñada para personas con habilidades extraordinarias en áreas como ciencia, arte, educación o deportes.
Estos permisos están vinculados a un empleador específico, lo que significa que no se puede cambiar de empresa sin realizar una nueva solicitud ante USCIS.
2. Permiso de trabajo bajo Estatus de Protección Temporal (TPS)
El TPS es un programa humanitario que brinda protección temporal a personas provenientes de países afectados por conflictos armados, desastres naturales o crisis sociales.
Los beneficiarios del TPS reciben autorización para trabajar mientras el estatus esté vigente. En 2025, el gobierno estadounidense mantiene este beneficio activo para nacionales de varios países de América Latina y otras regiones. Los titulares deben renovar periódicamente su estatus y su tarjeta de empleo para conservar el derecho a trabajar legalmente.
3. Permiso de trabajo para solicitantes de asilo
Quienes han presentado una solicitud de asilo pueden pedir un permiso de trabajo tras haber transcurrido 150 días desde la recepción del caso por USCIS. Este permiso es provisional y puede renovarse mientras la solicitud esté pendiente.
Si el asilo es aprobado, el beneficiario obtiene autorización permanente para trabajar, junto con la posibilidad de solicitar la residencia legal después de un año. Si la solicitud es denegada, el permiso se invalida al finalizar el proceso.
4. Permiso de trabajo para estudiantes internacionales
Los estudiantes con visa F-1 o M-1 pueden trabajar bajo ciertas condiciones, principalmente a través de programas educativos como:
OPT (Optional Practical Training): permite trabajar hasta 12 meses en un área relacionada con los estudios realizados.
STEM OPT Extension: extensión de 24 meses para estudiantes de ciencias, tecnología, ingeniería o matemáticas.
CPT (Curricular Practical Training): autoriza prácticas laborales como parte del plan académico.
Estos permisos ayudan a los estudiantes a adquirir experiencia laboral sin necesidad de cambiar su estatus migratorio.
5. Permiso de trabajo por ajuste de estatus o residencia permanente
Los solicitantes que se encuentran en proceso de obtener la Green Card pueden solicitar un permiso de trabajo temporal mientras se resuelve su caso. Este documento permite trabajar legalmente y facilita la transición hacia la residencia permanente.
Es una de las autorizaciones más comunes entre migrantes que ya viven en el país y buscan regularizar su situación sin salir de Estados Unidos.
Conclusión
Estados Unidos ofrece múltiples opciones de permiso de trabajo según la situación migratoria, profesional o humanitaria de cada persona. Desde visas temporales hasta programas de protección o estudios, cada vía tiene sus propios requisitos y beneficios.
Conocer las diferencias entre los distintos tipos de permisos no solo ayuda a elegir la opción adecuada, sino que también permite planificar un camino laboral más estable y alineado con los objetivos personales y familiares dentro del país.